El jugador de fútbol italiano no soportó los insultos y tomó la pelota y pateó a las gradas.

Por agencias

El club italiano Hellas Verona prohibió durante 11 años el ingreso del jefe de un grupo de fanáticos ultras al estadio después de los insultos racistas al jugador italiano Mario Balotelli.

Luca Castellini, jefe de la porra, podrá entrar de nuevo en el estadio hasta 2030. En declaraciones anteriores había dicho que Balotelli no era del todo italiano.

Además de suspender a Castellini, el club deberá cerrar esa área del estadio donde el fin de semana Balotelli fue insultado.

El jugador es delantero del Brescia. 

Responde

En su defensa Castellini dijo: "Balotelli tiene ciudadanía italiana, pero no es completamente italiano. Balotelli escuchó a esos cánticos en su cabeza. Nosotros tenemos una cultura de identidad, somos una afición profanadora. Balotelli es un payaso".

A las gradas

El domingo Balotelli estalló en el juego. En el minuto 53, el delantero del Brescia, que se enfrentaba al Hellas Verona, pegó un pelotazo hacia la grada. 

El árbitro sancionó a Balotelli con la amarilla por la acción, pero el jugador optó por abandonar el partido por los insultos. 

Sus compañeros y algunos rivales le pidieron a “Super Mario” que no se fuera y así lo convencieron.

El partido estuvo parado cuatro minutos y el colegiado, al enterarse de lo ocurrido, le retiró la amonestación. 

Balotelli anotó el 2-1 del Brescia para ganar el juego.