La compañía rusa Wireless Labs, creo esta aplicación móvil popular que permite a los usuarios agregar efectos visuales a las fotos del rostro para alterar sus expresiones faciales, y apariencia de la edad.

FaceApp desde su lanzamiento en 2017 ya fue descargada por más de 100 millones de personas a través de Google Play en la plataforma Android, y por más de 50 millones de personas en otras plataformas, incluyendo iOS de Apple.

Qué pasa con los permisos:

Cuando acepta las condiciones de la aplicación usted le otorga a FaceApp una licencia perpetua, irrevocable, en todo el mundo, totalmente pagada y con licencia transferible para usar, reproducir, modificar, adaptar, publicar, traducir, crear trabajos derivados, distribuir, presentar públicamente y mostrar el contenido del usuario y cualquier nombre, o imagen proporcionada en relación con su contenido del usuario en todos los formatos de medios y canales conocidos o desarrollados posteriormente, sin compensación alguna para quién la descarga.

Las cláusulas también establecen que “Cuando publicas o compartes contenido de usuario en nuestros servicios, cualquier información asociada como el nombre de usuario, ubicación o foto de perfil serán visibles al público”

Los expertos opinan que el problema de este tipo de aplicaciones divertidas es que al final se entregan demasiados datos personales. “Los términos de uso son una plantilla que aparece por internet. Lo tienen miles de páginas. Son términos genéricos que aparecen por intenret. No incluyen nada sobre la normativa de protección de datos actual, regida por el Reglamento General de Protección de Datos, ni tampoco de lo que obliga la ley a incluir. Fiabilidad no me ofrece ninguna” dijo Samuel Parra, jurista digital a ABC.es de España.

El experto en seguridad informática de Securízame, Lorenzo Martínez, dijo también a ABC que «No te puedes fiar porque la APP no es tuya. Si lo que te gusta es probar a ver cómo te ves de mayor, alguien ha creado un algoritmo para modificar tu cara. Pero estás mandando tu foto a otro sitio. Si estás en una situación en la que no quieres que se haga pública, no la envíes. Si te apetece jugar con la app en concreto que requiera de una foto, hazlo con una foto que no te importe que cualquiera en algún momento pueda acceder a ella o sea pública. El problema es que si le das acceso a tus otras fotos, a todo tu carrete, le estas dando acceso a tus fotos», dijo.

¿Qué hacer?

Antes de descargar una APP debe preguntarse de dónde viene y si vale la pena entregarle sus datos a un desconocido, que los venderá y que no le compartirá ningún dividendo.

Recomendamos ser extremadamente cautelosos sobre los datos que elige compartir, especialmente algo tan personal como la foto de su rostro.

La idea de que FaceApp es de alguna manera excepcionalmente peligrosa, nos recuerda qué  todas las aplicaciones merecen un alto nivel de escrutinio, sobre todo, las que más utiliza.