Con sentido 

Mayra Franke /Magíster en Lingüística

La semana pasada estaba chateando (que no «chatiando») con un amigo y me contaba que tenía «la primer clase» muy temprano en la mañana y que, por ende, tenía que madrugar para ir al gimnasio.

Sinceramente, me dio pena corregirlo, porque, aunque SIEMPRE corrijo internamente, casi nunca lo externalizo, a no ser que tenga la «autorización» expresa de mi interlocutor. Confieso que sí… a veces «se me sale» (sin querer) y bueno, ya saben… es difícil de controlar. Mis colegas maestros o lingüistas en general me entienden, ¿verdad?

Entonces, como me gusta documentar lo que afirmo y no escribir solo así para que la gente diga «así dijo Mayra», me puse a buscar el uso de este apócope (que es la «supresión de algún sonido al final de un vocablo, como en primer por primero» según el Diccionario de la lengua española, 2018).

Pues les cuento que encontré (para variar) distintas posturas. La RAE en su Libro de estilo de la lengua española: Según la norma panhispánica (2018) indica que el número ordinal primero «toma la forma primer ante sustantivo masculino singular: el primer premio, el primer buen año, el primer responsable; NO Vla primer fila».

Asimismo, la RAE en su Diccionario panhispánico de dudas (2005) se lee que «la apócope ante sustantivos femeninos es un arcaísmo que debe evitarse en el habla culta actual: Vla primer vez». Bueno, era de esperarse que ambas obras de la RAE estuvieran en armonía, ¿no?

Sin embargo, vi en la Fundéu que «se recomienda mantener la forma plena ante los femeninos». Es decir, que si es una recomendación no es obligación seguir este consejo. Por consiguiente, mi amigo podría estar en lo correcto.

Entonces ¿en qué quedamos?

Pues fácil, hagámosle caso a la RAE ja, ja, ja. No, ya en serio, por si no se habían dado cuenta, yo soy partidaria de la RAE. Sí, lo confieso abiertamente. Por lo tanto, seguiré las recomendaciones de la Academia.

Aclaro que sí estoy consciente de que somos los hablantes quienes «mandamos» y, mediante la documentación pertinente, se incorporan los usos más frecuentes al diccionario y demás obras académicas. Recordemos que «la norma mana del uso», no al revés.

Sin embargo, si todos hablamos como se nos dé la gana, ¿cómo nos vamos a dar a entender? ¿Deberíamos, por lo tanto, hablar de manera «correcta» o lo hacemos como «caiga»? Difícil responderlo, ¿verdad?

En fin, la siguiente vez que vayan a estudiar o a impartir clases, ¿cómo lo dirán? ¿«la primer clase» o «la primera clase»? Ahí les dejo la inquietud.