Mayra Franke
Mayra Franke
Sobre el autor:
Catedrática universitaria. Magíster en Lingüística. Diplomado en Lingüística Española. Magíster en Finanzas. Traductora jurada. Licenciada en Mercadotecnia Becaria en la Academia Guatemalteca de la Lengua (correspondiente de la RAE) – septiembre de 2019 a agosto de 2020.

Soy sincera, no sabía sobre qué escribirles hoy. Intentaba redactar y no se me ocurría nada (y eso que tengo una gran colección de erratas. Sí, en mi celular tengo más fotos de errores que encuentro en la calle que fotos de mi familia, lo confieso). Por suerte, una gran amiga mía me sugirió hablar sobre ese «ahí» que muchos «expertos» usan mal

Veamos, ¿a cuántos no nos ha pasado que algún conocido quiere reunirse con nosotros, pero a nosotros no nos entusiasma mucho esa idea y queremos «hacernos los locos»? (Creo que es una situación bastante común). Bueno, el punto es que le decimos algo así como: «ahí nos ponemos de acuerdo», «ahí nos vemos otro día», «ahí me avisás cuándo podés», etc. Les suena conocido, ¿verdad?

Como es de esperarse, lo he visto escrito así: «hay nos vemos», «hay te encargo, vos», «ay me llamás cuando llegués a tu casa», «ay nos arreglamos después»,…

No, señores, no es «ay» ni «hay». Se debe escribir «ahí». ¿Por qué (o con qué autoridad) lo digo? Pues la Real Academia Española (RAE) y la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), en su Manual: Nueva gramática de la lengua española (2010), indican:

17.4.2c El adverbio ahí está desemantizado en algunos usos lexicalizados, propios de muchos países americanos. Así, es expletivo o cuasiexpletivo en Ahí nos vemos (fórmula usual de despedida en México y parte de Centroamérica); Ahí me llamás cuando llegués; Ahí te busco; Ahí te das cuenta de lo que pasa; Ahí me pongo de acuerdo con él.

¿Expletivo? Sí, o sea (ojo que no es «ósea» porque no estamos hablando de los huesos), «que no aporta significado, tan solo cierto valor expresivo, y puede omitirse sin afectar a la gramaticalidad de la construcción en la que aparece» (Diccionario de la lengua española, RAE y ASALE, 2018).

En resumen, ese «ahí» está de adorno, es decir, no aporta nada. Veamos los ejemplos del inicio:

  • «ahí nos ponemos de acuerdo» podríamos cambiarlo por «nos ponemos de acuerdo»
  • «ahí nos vemos otro día» à «nos vemos otro día»
  • «ahí me avisás cuándo podés» à «me avisás cuándo podés»

¿Se dieron cuenta de que se entienden perfectamente bien esas oraciones sin el uso de ese «ahí»? Bueno, pues ya lo saben… «ahí nos leemos a la próxima» o bien «nos leemos a la próxima».