Edgar Castro Bathen
Edgar Castro Bathen
Sobre el autor:
Profesor universitario. Presidente de AGA - Asociación Guatemalteca de Astronomía. Ingeniero en Computación y Sistemas.

Guatemala es un país que necesita lugares que promuevan la cultura, la lectura y la ciencia. Si veo un lugar así lo identifico y lo apoyo sin pensarlo dos veces. Es por eso que realicé una visita a Niky Moliviatis, amiga guatemalteca, escritora, autora de 4 libros y por si fuera poco, pilas en astronomía, contando con un telescopio que le permite observar las estrellas.

Fotografía principal.  Niky Moliviatis, guatemalteca, escritora y autora de cuatro libros. Créditos de Edgar Castro.

 

Niky trabaja en la librería “Kita penas”, digo librería porque ahí venden libros, pero realmente es un bonito concepto de integración de lectura con buena cocina, de cultura con amistad.

Es un lugar de paz, donde cuando uno entra, los colores lo invitan a quedarse, la forma de los muebles es agradable, la disposición de los libros, el menú cultural, todo tiene algo que lo invita a uno a quedarse, a pensar, a meditar, a leer y culturizarse. Es fantástico, muy agradable.

Conocí a su propietario, Luis de Souza, quien me contó que la mística del lugar es que te olvides de las penas por un momento, accediendo a un buen libro, hojeándolo para ver si te lo vas a llevar (sino no hay problema) si es lo que tú quieres o no. La idea es que su cliente la pase bien y se vaya satisfecho de haber comprado algo que sí le va a servir, que sí le va a dar satisfacción.

Foto 2 El autor con Niky Moliviatis y Luis de Souza.  Créditos de Edgar Castro.

 

Luis es un ávido lector y también buen cocinero.  Se había imaginado poner las dos ideas juntas, pero no lo había hecho hasta el 1 de octubre que es cuando “Kita penas” empezó a funcionar.

Fue importante integrar la cocina al ambiente, el lector puede disfrutar desayunos a toda hora, almuerzos, bebidas, sándwiches, de manera que sea más placentera su estancia. Ya no es la librería de hace 20 años donde los libros estaban emplasticados y o los compras o los compras.  Es un concepto de mayor libertad. No les molesta que el lector después de hojear u libro no lo compre, porque cuando compre el próximo, seguro le encantará.

Foto 3 La cocina está integrada al ambiente. Créditos de Edgar Castro.

¿Y qué tiene que ver esto con mi tema favorito, la astronomía?  Pues bien, al tener una o varias salas de lectura, puse mi grano de arena. Ofrecí charlas de astronomía gratuitas, con cierta periodicidad, de manera que la cultura incluya un espacio para la ciencia de las estrellas. 

Tengo entendido que habrá una noche de poetas, y entonces puede haber una noche de estrellas, que incluya observación con telescopios en la terraza. En otros países así se fomenta la astronomía, el toque por la ciencia de esa manera, desde un ambiente informal, que entregue aprendizaje, donde no necesitas ser un doctor con barba y pelo desgreñado para entender el universo.

Foto 4 Los clientes lucen contentos. Aquí vemos a Jackeline Ramírez y Diego Ramírez. Creditos de Edgar Castro

Hablé con Jackeline Ramírez y Diego Ramírez, quienes se encontraban en una mesa, y me contaron que venían desde Sololá, y querían conocer el lugar porque son aficionados a la buena lectura, pero les gusta revisar los libros, leer un poquito, ver el índice, olerlos, antes de comprarlos. Y eso se puede hacer aquí.

Más cultura, más lectura nos hará un país mejor. Entre más leamos menos tontos útiles seremos. Los apoyo al 100%.