Durante la visita del Presidente Jimmy Morales a la Argentina, se concretó la compra de dos aviones Pampa III que serán utilizados por nuestro país para el combate al narcotráfico.

El Ministro de Defensa de Guatemala, general Miguel Ralda, su par de Argentina, Oscar Aguad y el presidente de la Fábrica Argentina de Aviones (Fadea) firmaron el contrato por valor de 28 millones de dólares americanos, que incluye dos aviones IA-63 Pampa III, una primera venta de dos aeronaves, soporte de mantenimiento y el entrenamiento de los pilotos y mecánicos a cargo de la Fuerza Aérea Argentina.

A la ceremonia asistieron el presidente de la República de Guatemala, Jimmy Morales y de la República Argentina, Mauricio Macri.

El IA-63 Pampa III es la última versión del avión de entrenamiento avanzado y combate liviano. Fue desarrollado en la Argentina con apoyo de la alemana Dornier y a lo largo de los años fue evolucionando con el agregado de la última tecnología en equipamiento y un motor más potente.

Las características más destacadas de esta versión incluyen una cabina conformada por tres pantallas de cristal líquido (full glass cockpit) que presentan toda la información de la operación de la aeronave desde la computadora de misión, lo que permite no solo reducir la carga de trabajo de los pilotos, sino también contar con más información, incluyendo datos provistos por otras aeronaves o desde tierra.

Frente a algunos competidores a turbohélice, como son el Embraer Super Tucano y el Beechcraft Texan II, el Pampa se destaca en una velocidad un 50 % superior a casi el mismo costo operativo, alcanzando los 890 km/h. En cuanto a su armamento, posee cuatro soportes bajo las alas y uno bajo el fuselaje para hasta 1000 kg de armas, entre bombas, cohetes y contenedores para ametralladoras, mientras que puede llevar bajo la panza un contenedor para un cañón de 30mm.

Hoy en la región solo se operan aviones de los años 60 y 70, que en muchos casos no tienen las prestaciones para el control del espacio aéreo ante vuelos irregulares, especialmente si estos se realizan en jets.

Los aviones F-5 que tienen las fuerzas aéreas de Honduras y México son con tecnología de los años 70 y su alto costo operativo los mantiene gran parte del tiempo en tierra. Por su parte, los Cessna A-37 que operan El Salvador y Honduras (y que la FAG operó hasta comienzos del nuevo milenio) son de la época de la guerra de Vietnam y sobre un diseño de los años 50, por lo que esta compra convierte a la FAG en la fuerza aérea más moderna de la región y con capacidad de brindar un control efectivo del espacio aéreo.

El Ministro de la Defensa Nacional Miguel Ralda informó por medio de un video grabado en la Argentina, que luego de varias negociaciones decidieron adquirir los aviones en el país del sur respondiendo a la necesidad de modernizar los aviones guatemaltecos y poder cumplir con los compromisos adquiridos en la lucha contra el narcotráfico, la trata de personas y el crimen organizado internacional, que se gestionan a través de la Fiscalía Transnacional que opera con el acompañamiento de EE. UU. a través de el Buró Federal de Investigaciones, FBI por sus siglas en inglés, la Administración para el Control de Drogas, DEA y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, ICE, entre otras. Adicionalmente, la administración del presidente Trump espera la colaboración del gobierno de Guatemala en la lucha contra el narcotráfico.

Con información de: Santiago Rivas, Buenos Aires * y  Carmina Valdizán, Guatemala

*Periodista especializado en aviación y defensa latinoamericana, con 22 años de experiencia publicando tanto en medios de la región como de Europa y EE. UU., principalmente como corresponsal de Janes, Monch Publishing Group (de Alemania) y Key Publishing (de Inglaterra).