Estamos silenciados ante el mundo

La función principal de una Marca País es comunicar una misma narrativa de nación con objetivos específicos y estratégicos para su posicionamiento y reconocimiento a nivel internacional.

Guatemala aún no cuenta con ésta.  Estamos silenciados ante el mundo. 

Y aunque varios sectores emiten distintos mensajes de la mano a distintos logotipos de Guatemala, cuando vemos el panorama completo nos damos cuenta de que simplemente no dijimos nada. 

No posicionamos mensajes, no “plantamos la bandera” de las fortalezas y ventajas competitivas de nuestro país.

Exportaciones, inversión extranjera directa, turismo y comercio en general se verían beneficiados enormemente con una estrategia sólida de marca país. 

Una sola voz hablando de los atributos físicos y emocionales de Guatemala. Dando la cara al mundo cómo la gran nación que somos.

Todos los países que iniciaron con Marca País hace alrededor de 10 años atrás, han conseguido no solo cambiar la percepción de sus países, sino que han mejorado positivamente en su economía y llegadas por turismo. 

Tal es el caso de países como Colombia, Perú o México que han realizado la tarea y la han hecho muy bien.

En Guatemala tenemos grandes marcas y grandes sectores que son una muestra de lo bien que las cosas se pueden realizar en nuestro país. 

Queremos que el sello “Hecho en Guatemala” sea un sello que aporte valor y que sea sinónimo de Calidad. 

¿Por qué no tenemos una marca país? 6 años han pasado desde que se inició a trabajar en este tema y cómo siempre hay excusas burocráticas.

Un año ha pasado desde que inició el nuevo gobierno y dicha marca sigue sin ver la luz. 

Requerimos que la marca sea una prioridad para nuestras autoridades.

Necesitamos que se grite al mundo de qué estamos hechos, que volteen a ver a Guatemala como una opción para realizar negocios o visitarla por turismo, necesitamos que el mundo diga sí a Guatemala.

Ahora más que nunca, cuando atravesamos altos índices de desempleo y crisis económica derivado de la pandemia, sobre todo para la micro y pequeña empresa, necesitamos esa marca que nos haga destacar ante la competencia y el mundo. 

Y por supuesto, necesitamos un presupuesto ad hoc para las acciones de promoción, relaciones públicas y comercialización necesarias y lograr así posicionarnos en los mercados objetivos y estratégicos.

Inguat tiene ya un proceso de marca país abierto en guatecompras, esperamos que estos procesos burocráticos culminen con la entrega de una marca, estrategia de comunicación y plan de acción para nuestra urgida marca Guatemala.  

Estamos por llegar al bicentenario de la independencia de la corona española.  50 años después de esa independencia tuvimos una bandera azul y blanco.

200 años después es imprescindible e imperativo que tengamos una marca país.

Brenda Zaldaña, MBA y licenciada en Publicidad. Empresaria, restaurantera, con más de 20 años de experiencia en publicidad, mercadeo y comunicación.

De interés…

Soy femenina, no feminista

Soy femenina, no feminista

Hoy, en el Día Mundial de la Mujer, quiero reconocer a cada mujer que forma parte de mi vida, principalmente a mi madre. Cada una de ellas ha influido de gran manera en mí; mi mamá – como ejemplo de madre y mujer; mi familia y amigas quienes han logrado brillar en cada actividad que realizan y han destacado en su círculo.  Todas ellas han luchado por sus sueños y en contra de las adversidades de la vida, nunca bajando la cabeza ante nada ni nadie. Ellas merecen ser celebradas hoy y todos los días, pues han logrado marcar la diferencia y han contribuido a la sociedad de una u otra manera. Las valoro y admiro de gran manera.

Un compromiso con informar, sin manipular, sin censurar, sin excepción

“El periodismo sin una posición moral, es imposible. Todo periodista es un moralista. Es absolutamente inevitable.” Marguerite Duras.

Son tiempos difíciles a los que se enfrenta la humanidad. La pandemia del COVID-19 ha diezmado no solo las economías mundiales, pero también el ánimo y el espíritu en millones de personas que han visto su modo de vida, deshecho por los encierros draconianos impuestos por los gobiernos alrededor del mundo.