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Rubio intenta aliviar tensiones en la OTAN mientras presiona por más gasto militar
El jefe de la diplomacia estadounidense aprovechó la oportunidad para apaciguar los temores de un posible retiro de Washington de la alianza.

Una tensa calma se sintió este jueves 3 de abril en Bruselas. ¿La razón? Por primera vez, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, visitó a la OTAN, justo un día después de los anuncios arancelarios del presidente de EE. UU., Donald Trump.
“Estados Unidos sigue tan activo en la OTAN como siempre. Y parte de esta histeria e hipérbole que veo en los medios de comunicación mundiales y en algunos medios nacionales de Estados Unidos sobre la OTAN es injustificada”, aseguró Rubio a su llegada al encuentro de dos días con los ministros aliados de Exteriores. De igual forma, el funcionario subrayó que Trump ha dejado claro que “apoya a la OTAN”.
Con todo y eso, enfatizó en sus deseos en cambiar la dinámica de la financiación militar. De acuerdo con las expectativas de la OTAN de gasto del año pasado, Washington invierte el 3,38% de su PIB en defensa.
Algunos de los países miembros de la alianza respaldaron las palabras de Rubio.
Aunque en esta primera jornada Rubio se esforzó por aliviar la tensión, sus aliados europeos, junto con Canadá, siguen teniendo dudas por la disposición de Trump a acercarse a Vladimir Putin, presidente de Rusia, mientras intenta negociar la paz para Ucrania.
Otro punto de fricción son los ataques e insultos del magnate republicano contra aliados como Canadá y Dinamarca.
Trump ha puesto contra las cuerdas al comercio global tras su avalancha de aranceles, por lo que la tensión es aún mayor. Jean-Noël Barrot, ministro de Exteriores de Francia, ha dicho que la unidad de la OTAN “está siendo puesta prueba por las decisiones tomadas y anunciadas ayer (miércoles) por el presidente Trump”, con relación al anuncio de nuevos aranceles para más de 180 países en todos los continentes.
¿Qué hay detrás de esta cautela? Aproximadamente 100,000 soldados estadounidenses están establecidos en Europa, junto con la Sexta Flota de la Armada y ojivas nucleares. Esta presencia militar garantiza la credibilidad de la capacidad de la OTAN para disuadir, eventualmente, a su mayor rival, Rusia.
En este sentido, ningún funcionario de la alianza suele criticar abiertamente a Trump, el comandante en jefe de Estados Unidos, la fuerza armada más grande y mejor equipada de la OTAN. Todo esto ocurre en un momento en el que los intereses militares de la Casa Blanca apuntan a otras zonas.
De hecho, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, advirtió el mes pasado que las prioridades de seguridad estadounidenses están en otras partes, como en Asia y en sus propias fronteras.
Via: france 24